¿Y después de jugar, qué? por Xavi Escaich

Cuando la carrera de un jugador de fútbol profesional llega a su fin, ¿qué? ¿Qué es capaz de hacer? ¿Sabe qué hacer verdaderamente? ¿Sabe cómo afrontar su futuro?

Existen tres vertientes que afectan a la persona (jugador profesional) cuando deja el deporte de élite: la psicológica, la laboral y la física.

Uno se acostumbra a estar día sí día también en las portadas de los periódicos, en televisión… a unos les gusta más que a otros, pero siempre es un motivo de orgullo. Pero cuando acaba, es como una mecha que se va consumiendo. Poco a poco la presencia en los medios es menor hasta, en la gran mayoría de los casos, caer en el olvido (sólo recordado por unos pocos). Saber afrontar el paso de la “fama” a la “vida de las personas corrientes” es iniciar tu nueva vida, la de no jugador profesional, con buen pie.

La diferencia entre el fútbol profesional de ahora y el de mi época (finales de los 80 y 90) es que ahora hay muchos jugadores que tienen la vida, desde el punto de vista económico, ya resuelta, mientras que entonces sólo unos pocos podían tenerla. Pero independientemente de si tienes o no la vida resuelta económicamente, es muy duro y triste levantarte día tras día sin tener nada que hacer aunque parezca lo contrario. Por ello, es necesario tener una responsabilidad, un quehacer diario que te permita crecer en el entorno laboral escogido.

La tercera vertiente, la física, viene marcada por el contraste de esfuerzo físico al dejar de jugar, de entrenar. Normalmente, y sobre todo en los primeros años, sigues llevando el mismo nivel de vida en cuanto a comidas pero sin el consiguiente desgaste lo que provoca “esos quilitos de más”!!!

En mi caso particular he tenido la gran suerte de tener estas tres vertientes más o menos bien resueltas: yo era más feliz cuando pasaba desapercibido, cuando no me reconocían por la calle… no me gustaba la fama por lo que no fue ningún trauma el dejar de ser una persona más o menos mediática. Una de las cosas buenas que tenía el fútbol en mi época, en comparación con otros deportes de élite como el tenis, el baloncesto, etc. es que te permitía tener mucho tiempo libre. Yo lo aproveché para licenciarme en INEF, estudiar hasta Segundo de Dirección y Administración de Empresas, y, el año siguiente de mi retirada realizar un MBA en dirección de empresas en EADA. Tenía claro que después del fútbol profesional había más vida y que debía prepararme y formarme para mi futuro. Mi carrera laboral iría vinculada al deporte pero fuera de los terrenos de juegos.

Y así ha sido … empecé mi “segunda etapa laboral” en los Barcelona Dragons en el Departamento de Marketing haciéndome cargo de la venta de abonos, la búsqueda de patrocinadores y la organización de la Zona VIP. Empecé a comprender los privilegios de ser futbolista, cosa que no valoraba suficientemente cuando estaba en activo.

En el año 2000, creé mi propia empresa (aún activa en la actualidad), NX Serveis Esportius, empresa de servicios deportivos. Para mejorar mis conocimientos Comerciales y de Marketing, compaginé, desde 2007 a 2010, mi trabajo en NX con el trabajo en una Consultoría de Marketing.

Y finalmente, en septiembre de 2011, nacía Myball, la 1ª tienda online exclusiva de pelotas y balones para todos los deportes. Pero, ¿Por qué Myball?

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